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En 1933 lanza a su pianista acompañante, Bola de Nieve (Ignacio Villa), como solista.

Rita Aurelia Fulceda Montaner y Facenda, también conocida como La Única, fue una de las más grandes artistas cubanas, incursionó en el teatro, la radio, el cine y la televisión alcanzando notable éxito nacional e internacional. Hija de un blanco y una mulata creció en un ambiente mezclado por la cultura europea y la africana. Comenzó sus estudios de piano en el Conservatorio “Peyrellade”, en el cual obtuvo la Medalla de Oro con solo 13 años de edad. Se graduó de piano, canto y armonía en 1917. Al graduarse se dedicó al canto aunque muchos le decían que tenía un buen futuro en el piano.

Fue la primera voz femenina de la radio cubana. Compartió escenario con prestigiosas figuras del escenario cubano e internacional. Algunos de los mejores compositores de la época escribían partituras especialmente para ella como es el caso de Gonzalo Roig con “Cecilia Valdés”, Moisés Simons con “El manisero”, Eliseo Grenet con “Ay Mamá Inés”, Ernesto Lecuona con “El cafetal”, Gilberto S. Valdés con “Ogguere “,entre otros. Su arte recogió muchas de las plazas del mundo como Estados Unidos y Europa.

En 1918, se encuentra en California con el músico catalán Xavier Cugat, con el que contrae matrimonio ese mismo año. Aunque su esposo no deseaba que continuara dentro del mundo del espectáculo, Rita insistió en su vocación. El matrimonio no duró mucho.

En 1923 se presenta en el “Teatro Nacional“, en el “Teatro Luisa” de Cienfuegos y en el “Principal de la Comedia”, de La Habana, en un concierto de música sacra. Cantó con la soprano Lola de la Torre el dúo de “La Gioconda” de Ponchielli, en la sala “Falcón”. Al día siguiente, Alejo Carpentier reseñaba en la prensa su actuación, y llamaba la atención sobre el timbre de voz exquisito de la Montaner y su seguridad al atacar las notas altas.

En 1926, estando en los Estados Unidos, aceptó un contrato con la compañía “Follies Schubert” con la que recorrió gran parte de los estados de la Unión. En el “Teatro Apolo” de Nueva York hizo una temporada con la orquesta de Xavier Cugat. Tras seis meses de actuación regresó a Cuba.

Entre 1928 y 1929 hizo decenas de grabaciones para la firma Columbia. Se presentó con todo éxito en el “Teatro Palace” de París con un grupo de artistas cubanos –entre ellos Sindo Garay, quien hizo dúo con su hijo Guarionex–, actuación que hizo exclamar a Carpentier que Rita Montaner se había creado un estilo en el que gritaba, a voz abierta, canciones arrabaleras que sabían a patio de solar, batey de ingenio, puesto de chinos, fiesta de chinos y pirulí premiado.

Viaja a París para presentarse en el “Teatro Olimpia” en 1928 y posteriormente es contratada para sustituir a la actriz Raquel Meller en el “Palace”. Además participa en el espectáculo de la vedette Josephine Baker. Después de una breve estancia en Cuba viaja para Estados Unidos para cantar en “Wonder Bar” de M. Jolson. En 1931 hace temporada como contrafigura de Al Jolson, en su show. Giró con la obra musical “Wonder Bar” por Detroit, Washington, Boston, Baltimore, Filadelfia, Cleveland y Chicago.

Actuó en México en 1933 y fue cuando lanzó a su pianista acompañante, Bola de Nieve (Ignacio Villa), como solista. Al año siguiente actuó de nuevo en Estados Unidos y Buenos Aires.
En el año 1935 protagoniza un espectáculo creado por Gilberto Valdés en el Teatro Principal de la Comedia. En el mismo interpreta temas como “Sangre Africana”, “Bembe”, “Tambó” y “Oggere”. Canta en el cabaret “Mulgoba” con el artista Bola de Nieve, y posteriormente en Tropicana donde se mantiene por 9 años. Ese mismo año es escogida como la Reina de la Radio.
Por esos años la Montaner representó el papel protagónico de las mejores obras de la zarzuelística cubana:” Cecilia Valdés” , “Rosa la china” y “El Cafetal”. Y participa en las películas cubanas “Sucedió en La Habana” (1938),“El romance del palmar” (1938), “María la O” en 1949, y “La Única” en 1954, de Ramón Peón García.

Cantó en Radio Caracas, Venezuela, y, de vuelta a La Habana, interpretó el rol protagónico del sainete lírico de Rodrigo Prats “Amalia Batista” (1940). A fines de ese año fue la figura central, en Nueva York, del espectáculo de Broadway “Havana-Madrid”. Su mayor desarrollo fue como cantante de arte lírico con grandes habilidades y versatilidad interpretativa que iban desde “Mamá Inés”, estrenada por ella en la zarzuela “Niña Rita”, en 1927, hasta La” Medium” y “El teléfono”, del italiano Gian Carlo Menotti, interpretadas por ella en 1955.

Obtuvo otro gran éxito en 1956 con “Mi querido Charles”, con el actor argentino Adrián Cúneo y, al año siguiente, con “Fiebre de Primavera”, de Noël Coward. Mientras realizaba una de las representaciones, advirtió que se quedaba sin voz en el primer acto, pero se impuso sobre esa dificultad y logró terminarla. Esta fue su última actuación.

Falleció el 17 de abril de 1958. Se le tributó un gran homenaje televisado por CMQ TV y el Canal 4, además de veinte radioemisoras en cadena. Participaron decenas de los mejores artistas cubanos haciendo votos por su mejoría. Su sepelio fue multitudinario.

La figura de esta gran gran vedette de Cuba, Rita Montaner, acompañará, desde este mes, a las de Ernest Hemingway y Bola de Nieve en el único Museo de Cera de Cuba, ubicado en Bayamo.

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