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En 1903 Cuba y Estados Unidos firmaron el Tratado de Reciprocidad, donde los productores cubanos de azúcar comprometían el 20 por ciento del mercado de los EE.UU, sin pagar impuestos de importación estadounidenses. A cambio, Cuba reducía los impuestos diseñados para proteger a sus industrias de las importaciones de Estados Unidos.

El azúcar siempre fue una las principales exportaciones de Cuba, pero los años entre 1909 y 1920 fueron de un crecimiento exagerado. El precio de la libra de azúcar pasó de 1,93 centavos de dólar por libra en 1914, justo antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, y llego a venderse hasta 22,5 centavos de dólar por libra en 1920. Si en 1919 el valor de la zafra fue de 454.5 millones de dólares, en 1920 alcanzó la astronómica cifra de 1005.4 millones de dólares.

Este período en Cuba entre 1919 y 1920 se conoce como la Danza de la Millones, y en verdad los millones danzaron: a los que obtuvieron grandes ingresos les entró el furor de gastar lo más posible, lo que pudiéramos calificar como despilfarro colectivo en gastos suntuarios.

Personas que apenas habían visto un mapa en su vida, ahora iban a pasar sus vacaciones a EUA. o Europa. Se hicieron presentaciones teatrales fabulosas. Existió una competencia a ver quien rodaba el carro más caro y más lujoso de aquella época, competencia aún más ridícula si se tiene en cuenta que se trataba en muchos casos de colonos y cosecheros de caña que anteriormente su principal medio de locomoción habían sido los caballos por las guardarrayas de sus fincas.

Esta riqueza condujo a gastos extravagantes. Por el Paseo del Prado en La Habana circulaban cientos de nuevos coches, como en la “Fifth Avenue” de Nueva York, y según el “Wall Street Journal” del 28 de junio de 1920, en su mayoría eran de alto precio. Marcas como Pierce-Arrows, Packards y Rolls-Royce eran comunes en nuestras calles.

En dicha publicación también se comentaba que “el cubano es a la vez un buen gastador y sin dudas también un buen jugador, cuando tienen fondos. Se hace evidente en los hipódromos y los casinos donde muchos que arriesgaban solo $10, ahora apuestan $ 1.000 sin inmutarse. El Casino en La Habana y el juego oficial de Jai Alai son muy frecuentados”.

Los automóviles han cambiado mucho desde 1920. La industria del automóvil era muy buena en la década de 1920. Había muchos nuevos tipos de automóviles. En esa década , muchos de los soldados que lucharon en la Primera Guerra Mundial, compró los coches a su regreso a casa. La gente empezó a ver que tener un coche haría que viajar fuera mucho más fácil. Pronto casi todas las familias estadounidenses tenían un coche. Ford fue el fabricante de automóviles más grande, pero otras compañías también fueron grandes en su momento. Los de Ford eran populares porque eran más económicos, pero durante la década de 1920, todos los fabricantes de automóviles se enriquecieron.

Y Cuba representó en este período un mercado excelente. En la publicación solo algunos anuncios de los muchos que circularon en Cuba en esos años. Observen que cada promoción tiene un lugar diferente de venta. ¿Cuántas serían?

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