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Nicolás de la Cruz Brunet y Muñoz, primer “Conde de Casa Brunet”.

Todo empezó en el puerto de Cádiz, en el siglo XIX, cuando un hombre llamado Juan Luis Brunet y Díaz partió rumbo a Cuba hasta anclar en el puerto de Casilda, ubicado en el centro-sur de la isla. Una vez asentado en la tercera villa, contrajo matrimonio con la trinitaria María de las Mercedes Muñoz y Pablo Vélez en 1801, con quien tuvo ocho hijos. Nicolás, el séptimo de ellos, devino años más tarde figura destacada en la Trinidad decimonónica: fue el Conde Brunet.

Nicolás de la Cruz Brunet y Muñoz, nació el 14 de septiembre de 1810 y fue bautizado el 21 del mismo mes en la parroquia mayor de Trinidad, Sancti Spiritus, Cuba. Residió indistintamente en Trinidad, La Habana y Cádiz, España, donde falleció en 1893.
Nicolás recibe el título de “Conde de Casa Brunet” por Real despacho, el 26 de septiembre de 1836, y también, a través del mismo despacho, le fue concedida la Orden de Isabel la Católica. Fue también “Vizconde de Palmarito”, “Conde San Buenaventura” y Gentilhombre de Cámara de su Majestad.

Este noble criollo cubano, contrajo matrimonio el 7 de marzo de 1830 con Ángela Josefa Borrell y Lemus, de la Casa de los “Marqueses de Guáimaro”, hija del rico hacendado don José Mariano Borrell y Padrón. Vivieron en el Palacio ubicado en la Plaza Mayor. A partir de entonces, el “Conde de Casa Brunet” pasó a representar y administrar los bienes de su esposa. Tuvieron una descendencia numerosa de 12 hijos.

La casa original, que ocupó el sitio del más tarde Palacio Brunet, fue construida en 1741 por el capitán Felipe Santiago de Silva. Al morir Felipe pasa la casa pasa a manos de su hijo, el presbítero Jose Antonio de Silva y Oquendo, quien muere en 1807 y sus albaceas la venden a José Mariano Borrell y Padrón, quien la reconstruye. A la muerte de José Mariano, en 1830,la casa la hereda su hija Ángela Borrell y Lemus, quien en ese mismo año se casa con Nicolás Brunet y Muñoz.

La casona conserva en la arquitectura de la planta baja características del estilo mudéjar y en la superior, erigida en 1807, las líneas arquitectónicas corresponden al neoclásico. Actualmente el inmueble muestra, a través de 14 salas, el ambiente de la casa colonial trinitaria y muestra cómo sus residentes derrochaban en la adquisición de piezas de arte importadas de Europa y muebles que en su mayoría eran elaborados en la Isla. El Palacio se distingue por el patio andaluz, el cual en su época fue considerado como el más bello del país caribeño.

Aunque Nicolás no tuvo tanta incidencia como don Justo Germán Cantero o don Mariano Borrell, sí tuvo un peso indiscutible en el contexto azucarero y una trascendencia social extraordinaria para Trinidad. Nicolás fue propietario del ingenio “Yaguaramas” y el ingenio “Palmarito”, éste último era considerado uno de los más importantes en el segundo tercio del siglo XIX, con una producción considerable en el Valle de los Ingenios y una buena dotación de esclavos.

Se le acredita también el primer ferrocarril del puerto de Casilda a Trinidad, para llegar a los centrales azucareros del famoso Valle de San Luis o de los Ingenios que eran de su propiedad
A lo que contribuyó junto a otros acaudalados del momento.

Uno de sus más grandes aportes resultó el “Teatro Brunet”, edificado en solo 40 días, hacia 1841, con todos los adelantos técnicos de la época, capaz de competir con el “Teatro Sauto” de Matanzas, entre otros renombrados espacios de este tipo. En 1849 fue comprado por Don Justo Germán Cantero en 17,000 pesos. Se dice que en este teatro las damas y los caballeros se sentaban en sus sillas o butacas trasladadas por esclavos, como un detalle más de lujo y exquisitez. Lo que no es de extrañar, pues está acreditada la costumbre en esa época de que las damas llevasen sus propios reclinatorios al asistir a la iglesia. Y por supuesto, también llevados por esclavos.

A mediados del siglo XIX los Condes se establecen en España, dadas las tensiones políticas del país y las sospechas de tener vínculos con el administrador de sus bienes, Juan Cadalso y Piedra, uno de los constructores más destacados de la época y activo conspirador en contra del gobierno español. A través de su matrimonio con Angela Borrell, el Conde heredó una fortuna valorada en más de medio millón de pesos. En 1862 su fortuna alcanzaba la cifra de 1,638,000 pesos.

El actual titular “Conde de Casa Brunet” es Don Alberto Carles de Scals (España), por ORDEN del 17 de julio de 2000, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título.

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