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Una planta de bellas flores blancas, amarillas o salmón adorna los campos y jardines cubanos, a la vez que los perfuma con su delicado olor. Su nombre genérico, Hedychium coronarium, significa fragancia de nieve. Como el jengibre, pertenece a la familia Zingiberaceae. Es nativa de Asia oriental tropical, en las regiones montañosas de la India y Nepal. Es nuestra flor nacional, donde se ha naturalizado en los sitios húmedos de las serranías.

En Cuba es muy común desde el siglo XIX en los jardines y patios, y también como especie naturalizada en lugares silvestres con suelos húmedos, como en las orillas de arroyos o ríos. Es muy apreciada desde tiempos coloniales por las mujeres, que entonces se adornaban y perfumaban con sus flores. Son muy usadas para ramilletes de novias.

En 1936 Cuba recibió una invitación del Jardín de la Paz, de la ciudad de La Plata, Argentina, para que al igual que el resto de los países del Continente, enviara su Flor Simbólica Nacional. Como en esa época todavía en nuestro país no se había elegido la flor que nos representara, se designó una Comisión para estudiar y determinar cuál sería esa flor.

El proceso de selección estuvo a cargo de la Secretaría de Agricultura, que conformó un tribunal en el que participaron prestigiosos botánicos de la época, entre los cuales se encontraba el ilustre sabio naturalista cubano Dr. Juan Tomas Roig. Los naturalistas analizaron y discutieron las características de diversas flores como el Jacinto de Agua, el Galán de noche, el Lirio de San Juan y la Mariposa Blanca. Mediante voto secreto, los participantes de la votación eligieron por mayoría, con 52 puntos, a la mariposa. El Galán de Noche alcanzó 49 puntos, el Jacinto de Agua 39, el Lirio de San Juan 35, el Aguinaldo 32 y en último lugar el Garbancillo con 24 puntos.

Para la decisión de esta flor, se tomaron en cuenta los siguientes elementos: Su corona, extraordinariamente blanca, simbolizaba “el amor que los cubanos sienten por la paz”. Esto parece sorprendente pues la mariposa no es autóctona de Cuba. Pero ellos, para escogerla, tuvieron en cuenta no sólo su gran popularidad, sino también que durante las guerras independentistas, sus ramos intrincados servían de escondite a las mujeres patriotas para transportar importantes mensajes clandestinos. También solían prendérsela en las blusas a manera de testimonio de rebeldía contra el colonialismo español.

En nuestro país se le puede encontrar por todas partes, principalmente en lugares húmedos, tales como las márgenes de los ríos, lagunas y arroyos. Cuando florece, deviene espléndido regalo para los sentidos, tanto por la exuberante blancura de su composición como por el exquisito aroma que despide.

Su grata fragancia sirve para enaltecer el olfato, desde cualquier banquete lujoso hasta el más humilde de los hogares de las clases de más bajo nivel económico, ya que, por su precio, está al alcance de todos.

…”Flor con alas, maravilla vegetal, nuestra mariposa es un testimonio de la cubanía que la Naturaleza también se ha encargado de perpetuar en sus criaturas”…

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