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La Iglesia de “San Francisco de Paula”es considerada una de las más preciadas joyas del patrimonio habanero. Se encuentra ubicada al final de la Alameda de igual nombre y en la intersección de las calles Desamparados, San Ignacio y Paula, en la Habana Vieja.

Fué un templo religioso de culto católico romano bajo la advocación de San Francisco de Paulay está situada en la alameda, que lleva su nombre, cerca de la bahía de La Habana.

Esta iglesia y el hospital de mujeres aledaño fueron fundados gracias a Nicolás Estévez Borges, Rector de la Parroquial Mayor de la ciudad de San Cristóbal de La Habana y deán electo de la Santa Catedral de Santiago de Cuba, quien el 10 de diciembre de 1664 confirió poder para testar en su nombre al Sr. Obispo Don Juan de Santo Mathia Sáenz de Mañozca y Murillo y al maestre de campo Francisco Dávila Orejón Gastón, dejándoles escrita una memoria con las instrucciones para revelar su testamento, lo cual estos últimos realizaron el 25 de abril de 1665 ante el escribano Don Domingo Fernández Calaza. Con el legado del presbítero (45 002 pesos y 4 reales) y limosnas, se comenzó a construir la ermita, cuya primera piedra fue colocada el 27 de febrero de 1668, aunque se desconoce la fecha exacta de la conclusión.

Tras los daños sufridos, por un huracán en 1730, posteriormente es reconstruida siguiendo el estilo barroco, gracias al impulso dado por el presbítero Don Pedro Lodares Cota con las contribuciones de los vecinos de la villa, su propio dinero y algunas limosnas de los feligreses. Estas obras se terminaron entre 1735 y 1745. Así la ermita, según testimonio del obispo Pedró Agustín Morell de Santa Cruz, es sustituida por el aspecto actual que posee la iglesia en 1746.

La iglesia está conformada por una planta en cruz latina, de nave con bóveda de cañón y cúpula. Atestiguan la influencia española las dos hornacinas intercaladas en columnas adosadas a la fachada y ubicadas a los lados de un arco central. El frente está coronado por una espadaña de la cual no se conservan sus campanas.

Al igual que el paseo, en 1907, la “Havana Central Railroad”, antigua compañía de ferrocarriles, lleva a cabo una expropiación forzosa de la iglesia y del hospital con el objetivo de convertirlos en depósito mercantiles y comienzan los intentos de demolición por considerar el inmueble carente de valores patrimoniales.

Tras enconadas polémicas, llevadas a cabo por los ilustres Emilio Roig y Fernando Ortiz, junto a importantes sociedades e instituciones del país, los que se manifiestan en contra de estos planes y logran que en 1944 la iglesia sea declarada Monumento Nacional, no así el hospital, del que ya por la época sólo quedaban las ruinas.

Lo que quedaba del hospital fue demolido en el año 1946 y también una parte de la iglesia, para llevar a cabo la reanimación de la Avenida del Puerto. Afortunadamente en la parte que fue salvada se destacan su cúpula de base octogonal y su fachada con los detalles ornamentales.

La Iglesia de San Francisco de Paula es ejemplo representativo del barroco cubano de la primera mitad del siglo XVIII. Con esta publicacion rendimos homenaje a los que hicieron posible que, al menos, nos quedara una parte de ella.

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